Suicidio sentimental

Una entrada muy buena

Los nombres de la tinta

Me extrañó la forma en que había asumido aquella segunda o puede que ya tercera vez. Pero había algo en aquella derrota que era nuevo. Me di cuenta después de pocas frases de que no parecía ella. Bueno, dados los antecedentes, diré que simplemente parecía aun menos ella. Parecía realmente no poder soportar el peso de la menor responsabilidad o decisión. Parecía haberse rendido ante una depresión que durante meses la había ido apagando hasta dejar una luz débil e intermitente con el brillo suficiente para mantenerla con vida. Una vida sin motivaciones, sin risas, sin felicidad… Una vida atraída irremediable y secuencialmente hacia un vacío infinito. El vacío que reflejan los ojos de alguien que ha sido privado de cualquier forma de felicidad. Un vacío ensordecedor. Un silencio invisible.

Mi obsesión por recibir mas de la que parecía haberme dado ya mas de su debilitado 100% me cegó hasta tal punto…

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